Cursar un máster en España sale caro, al menos si se compara con la media que pagan los universitarios europeos. Según el último estudio de CC OO, es el séptimo país de la UE con las tasas más costosas: se paga alrededor de 2.340 euros por un máster no obligatorio. En Alemania, por ejemplo, cuesta 40 veces menos y vale lo mismo que cursar un grado –antigua licenciatura–.

Precisamente, esta política de tasas universitarias es la que quiere impulsar ahora el Gobierno con los nuevos Presupuestos. Ayer, el secretario de Estado de Educación, Marcial Marín, anunció durante la presentación de las nuevas partidas de su departamento que «van a bajar las tasas de los precios de los másteres no habilitantes», aquellos que no son obligatorios para ejercer una profesión. Si ahora los universitarios pagan entre un 30% y un 50% del precio total de estos másteres, el curso que viene abonarían entre el 15% y el 50%, lo que supondría un ahorro de hasta 714 euros, siempre que se aprueben los Presupuestos. De esta forma, el precio de los másteres no obligatorios «se podría igualar», como sucede en Alemania, al de los grados y al de los másteres habilitantes (abogacía, profesor de secundaria, ingenierías, etc), en los que se paga entre el 15% y el 25% del total.

Hacerlo posible depende de cada comunidad autónoma, que es la que aplica la tasa en la horquilla que fija el Gobierno, la nueva entre el 15% y el 50%. Así, si alguna comunidad se queda en la parte alta de la horquilla, los precios quedarían como hasta ahora.

Por eso, el secretario de Educación pidió a las autonomías que «hagan un esfuerzo» para que los estudiantes paguen un margen bajo. Hay que tener en cuenta que hace cinco años se incrementaron los precios de grados y másteres porque el Gobierno permitió a las autonomías, mediante el decreto de recortes de abril de 2012, subirlos hasta un 25%. Esta medida generó, además, que se dispararan las diferencias entre comunidades, hasta el punto de que los alumnos llegan a pagar tres veces más según el lugar en el que residen. Galicia, Andalucía y Castilla- La Mancha son las más baratas. El otro extremo lo encabeza Cataluña, seguida de Castilla y León, Comunidad Valenciana y Aragón.

Durante su intervención, Marín también explicó el resto de partidas dedicadas al sistema educativo español. El presupuesto de esta cartera sube un 1,7% respecto al ejercicio anterior, hasta los 2.525 millones, la mayor parte destinados a las becas generales y de movilidad. Si bien el secretario celebró este incremento, advirtió que al Gobierno sólo le corresponde destinar el 5% del dinero destinado a Educación, pues esta competencia está transferida a las comunidades autónomas, que deben hacerse cargo del 95% del dinero restante.